martes, 19 de febrero de 2008

CREER O NO.





Siempre hemos creído en el final, ahora yo digo qué es el final. Cuando vemos a un amigo por última vez, por supuesto no sabemos que es la última vez que veremos su cara; eso se llama destino. Nadie es suficientemente capaz de predecirlo aunque existen coincidencias, recordemos desde cuando no vemos a cierta persona, tal vez meses, tal vez años pero no podemos decir nunca más. No podemos decir esto ni siquiera cuando ese ser esta en un ataúd ya que debe existir otra "vida".
Se preguntaran por qué entre comillas, vamos a verlo de esta forma: somos carne, huesos, sangre y otros componentes que nos forman, cierto, pero estos componentes se vuelven a descomponer para formar otras vidas orgánicas. Totalmente cierto, pero también totalmente cierto que por dejar de existir palpablemente no dejan de estar en nuestro recuerdos. Existe una canción sureña que dice que no se muere mientras todavía lo recuerdan, sí luego de muerto nos pueden recordar: existimos.
La mente es creadora de todo lo existente, ejemplo; sabemos que dos más dos son cuatro pero no estamos viendo qué dos o qué cuatro pero sabemos que es verdad. Esto nos dice que la mente, los recuerdos son cosas. Todos alguna vez hemos cumplimos diez años, más muchos lo recordamos, ya no es cierto pero lo fue, y en ese momento fue verdad, ahora al recordarlo podemos revivirlo que significa vivirlo otra vez, quién puede negar que se vuelve a vivir con los recuerdos, prueba fehaciente que la palabra siempre existe. Somos capaces de formar hechos, ya sean actuales o pasados, pero no quiere decir que no existen. Así como los recuerdos también nosotros existiremos por siempre, ya sea aquí o donde nos mande el destino.
En memoria a mi padre.

Estamos aquí.




Cuando estamos detenidos en el tiempo sentimos que dejamos de ser, en ese instante notamos lo pequeño que somos y comienza el desespero que es casi una pesadilla. Este tan chiquito ser se da cuenta de lo insignificante que puede ser, sino comienza su grandeza, dónde encontrarla es el desafío que debemos superar: los destinos de nuestra vida solo se ven a través de los propios ojos, lo que sucede es que lo buscamos en las miradas de otros ¡QUE GRASO ERROR¡
El tamaño de nosotros esta dentro de nosotros mismos, pero solo vemos el tamaño de los demás para comparar el nuestro. Sé que esto es una enseñanza que nos dan con frecuencia, siempre escuchamos lo que nos dicen y por eso mismo no nos oímos a nosotros mismos, parecemos sordos en un mundo de hablantes que nos dicen cosas tan fuera de nuestra verdad que a ella- nuestra verdad- se cuela por encima de nuestras voluntades.

Estamos aquí.